Reconocimiento a Paraguay por la protección de la capa de ozono


El Estado paraguayo recibió un alto reconocimiento de la Secretaría de Ozono del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) en el marco de la undécima reunión de la Conferencia de las Partes del Convenio de Viena y la vigésima novena reunión de las partes del Protocolo de Montreal, realizada en Canadá.

El Ing. Ulises Lovera, punto focal del Convenio de Viena y del Protocolo de Montreal, representó a Paraguay en las citadas reuniones e indicó que la Secretaría del Ambiente (SEAM), desde hace 10 años viene cumpliendo a cabalidad con los mandatos del Protocolo de Montreal para la eliminación de las sustancias agotadoras de la capa de ozono (SAO), como la prohibición de la importación de los clorofluorocarbonos, sustancias de primera generación, que desde enero del 2010 no ingresan al país. Ahora se está trabajando en la eliminación de las sustancias de segunda generación, como los hidroclorofluorocarbonos (HCFC), mediante la disposición de cuotas anuales de importación con base en un cupo otorgado al país.

Asimismo, la SEAM capacita anualmente a aproximadamente 300 técnicos en refrigeración por año en el manejo de sustancias alternativas y cursos de capacitación a formadores con expertos internacionales.

Importante es considerar que el país hace poco más de 10 años había ingresado en un proceso de incumplimiento a los mandatos del protocolo, el cual con el esfuerzo y el trabajo decidido de las autoridades fue revertido.

Además, Lovera destacó que “Paraguay es el segundo país en América Latina y el Caribe que prohibió la importación de equipos de aire acondicionado con HCFC”. 
En esta última reunión del Convenio de Viena, el Paraguay fue elegido relator, formando parte de la mesa directiva del Convenio de Viena por los próximos tres años, en este caso hasta el 2020.

»Protocolo de Montreal

Es un protocolo del Convenio de Viena para la protección de la capa de ozono, diseñado para proteger la capa de ozono reduciendo la producción y el consumo de numerosas sustancias que se han estudiado que reaccionan con ella y se cree que son responsables del agotamiento de la capa de ozono. El acuerdo fue negociado en 1987 y entró en vigor el 1 de enero de 1989.

El tratado se enfoca en la eliminación de las emisiones mundiales de sustancias agotadoras de la capa de ozono (SAO) y propone la reducción en su producción y consumo hasta llegar a la eliminación total.