Intervienen venta ilegal de animales silvestres en mercado municipal de San Lorenzo

 
El martes 16 de diciembre, técnicos de la Secretaría del Ambiente intervinieron la comercialización de aves silvestres en el Mercado Municipal de San Lorenzo en respuesta a una denuncia vía telefónica. 
Los fiscalizadores identificaron dos puestos de venta y exposición de animales silvestres que pertenecían a indígenas. Allí, procedieron al rescate de los mismos, los cuales pertenecían a las siguientes especies y cantidades: 4 cotorras de cabeza negra o ñanday (nandayu nenday), 3 loros cabeza azul o maracaná (aratinga acutícaudata), 6 cotorritas (myopssitta monachus) y un tucán.
Finalmente, los mismos fueron traslados a un refugio privado de animales, el cual se encuentra inscripto en la Secretaría para ese efecto.
 
 La venta de animales silvestres está prohibida por Ley 
 
La Secretaría del Ambiente recuerda que el comercio, la caza y el transporte de animales silvestres, (aves, reptiles y mamíferos) están prohibidos por la Ley 96/92 de Vida silvestre. 
Las personas que comercializan animales silvestres de la especie que fuera, son pasibles de multas y/o decomiso, y sus antecedentes serán enviados a la Fiscalía por nuestra Dirección de Asesoría Jurídica.
Si bien esto es una práctica relativamente usual, y que las personas no ven la malicia de este hecho, es necesario que se den cuenta que hay una red de personas que comercializan con animales silvestres sin el menor cuidado, y que los extraen de su hábitat antes de que los mismos sean viables, condenándolos a morir en manos de sus “compradores” y comprometiendo los individuos de esas especies.
La Secretaría del Ambiente está trabajando para generar los mecanismos legales para que estas actividades se controlen y regularicen de modo a proteger la fauna. No obstante chocamos con muchos impedimentos mientras el comercio ilegal se encuentra a sus sueltas por todo el territorio de la República.
 
 
 
 
Qué se hace con los animales rescatados
Cuando un animal silvestre es encontrado en cautiverio y existen dudas sobre su procedencia, si es que están domesticados o se hallaban en libertad, se optará por la última opción restituyéndolo inmediatamente a su hábitat natural. No obstante, cuando el animal denota claros indicios de haber sido domesticado, o, en los casos donde aún son pichones o cachorros, soltarlos es condenarlos a su suerte. Se procede entonces a buscar lugares habilitados como zoológicos o personas registradas como tenedores de mascotas silvestres, los que se comprometen al cuidado ya sea temporal o permanente de los mismos hasta determinar su destino final.
Instamos a las personas e instituciones a denunciar a los cazadores furtivos y comerciantes de especies silvestres, como también pedimos que no colaboren con el comercio ilegal y la extinción de las especies que son riqueza y patrimonio, no sólo del Paraguay, sino de toda la Humanidad.